Las Escuela de Alimentación y Nutrición de Juan Llorens se consolida para modificar hábitos alimentarios erróneos

La Escuela de Alimentación y Nutrición de Juan Llorens se consolida para modificar los hábitos alimentarios erróneos
  • Durante los meses de mayo y junio, especialistas en endocrinología y diplomados en nutrición humana y dietética han estado proporcionando la formación necesaria para modificar hábitos alimentarios erróneos
  • El objetivo es mejorar la salud de la población y el cuidado asistencial continuado, sobre todo en el campo de la prevención
  • La reeducación alimentaria es fundamental para conseguir una aceptación del plan dietético por parte del paciente y la autogestión de su patología
Tras el éxito de asistencia que tuvo la Escuela de Alimentación y Nutrición, que el centro de especialidades de Juan Llores puso en marcha en mayo, este mes se ha prolongado dicho programa para mejorar la salud colectiva de la población y el cuidado asistencial continuado, sobre todo en el campo de la prevención. Así pues, ayer por la tarde acudieron numerosas personas para formarse.
La Escuela de Alimentación y Nutrición, que se enmarca dentro del Programa de Educación Nutricional en el Paciente Obeso, es una iniciativa novedosa diseñada con el objetivo de implantar un programa de educación plobacional en patologías endocrinológicas y nutricionales crónicas de alta prevalencia.
Este programa es el único que existe enfocado desde la transmisión de conocimiento a grupos reducidos por parte de especialistas en endocrinología. Así pues, incide en que las pérdidas de peso moderadas, pero mantenidas en el tiempo, aportan beneficios sobre las complicaciones asociadas al exceso de peso.
Según Carlos Sánchez, jefe de la Unidad de Endocrinología y Nutrición, hay que conceder especial importancia a los programas de educación alimentaría y modificación de hábitos encaminados a la prevención y tratamiento de esta patología, “que son los que ayudarán al paciente a cambiar sus hábitos alimentarios por otros mejores y a mantenerlos en el tiempo, con lo que se consigue un pérdida de peso menos recuperable”.
Aunque la importancia de realizar este tipo de reeducación alimentaria es fundamental para conseguir una aceptación del plan dietético por parte del paciente, la oferta de este tipo de programas todavía es muy reducida. El objetivo de la unidad es instaurarlo como uno de los pasos a introducir dentro del plan terapéutico del paciente con exceso de peso.

Por eso, los objetivos que se buscan con este programa nutricional son ampliar y aclarar, en caso necesario, los conocimientos básicos sobre la propia enfermedad y su tratamiento a través de la dieta y el ejercicio. También modificar hábitos alimentarios erróneos para evitar recidivas una ver finalizado el tratamiento.

Así mismo, se quiere capacitar al paciente, mediante formación, a confeccionar su propia dieta. De este modo, adquiere mayor autonomía a la hora de adecuarla a las distintas situaciones de su vida.
Instruir e implementar en su vida diaria la práctica habitual de ejercicio físico es otro de los objetivos del programa.
“En definitiva, nuestro objetivo es implementar la autogestión de este proceso crónico por parte de los pacientes para mejorar la eficiencia del sistema”, señala Sánchez.
Exceso de peso
La obesidad es uno de los principales modelos de enfermedad crónica caracterizado por un exceso de grasa que perjudica la salud y que, en ocasiones, puede limitar considerablemente la vida de quien la padece comportando un riesgo sobreañadido por su asociación a otras enfermedades crónicas.
Es, además, un proceso crónico de elevada y creciente prevalencia, ya que el 15.4 por cien de la población adulta tiene obesidad, el 53 por cien de la población adulta tiene sobrepeso y el 14 por de adultos en la Comunidad Valenciana son diabéticos (se considera al exceso de peso como causante de esa alta prevalencia). Además, el 20-25 por cien de la población general presenta alteraciones lipídicas que son debidas, en muchos casos, a un aumento de peso corporal.
“La obesidad representa, por tanto, un modelo de enfermedad crónica a la que hay que dar una respuesta ordenada en su gestión y cuyo abordaje inicial requiere cambios en el estilo de vida: prescripción de una dieta hipocalórica y ejercicio físico y modificaciones de la conducta”, añade Sánchez.

Puede descargarse esta información pulsando aquí

 

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