¿Es posible dejar y mantenerse sin fumar?

  • Javier Mataix.Responsable del protocolo de atención al tabaquismo en el departamento Valencia-Hospital General.
  • Sí, es posible y es la mejor decisión que puede tomar un fumador para su salud. Aunque en algunos casos resulta más fácil de lo previsto, en otros puede ser una tarea que requiera un esfuerzo por su parte. Dejar de fumar implica ante todo un PROCESO DE APRENDIZAJE, como todo aprendizaje requiere un esfuerzo, un tiempo y sobre todo una práctica. Se trata de aprender a afrontar situaciones, sin el recurso del cigarrillo y la nicotina.

¿Qué sucede cuando se fuma?
Cuando una persona fuma tiene una conducta de riesgo que le puede provocar serias alteraciones en su salud. La mayor parte de fumadores son dependientes a la nicotina por eso el tabaquismo es considerado como una Enfermedad Adictiva y Crónica y, también, como la principal causa de enfermedad y mortalidad evitable en nuestro medio. Además, no es suficiente con fumar menos porque con el tabaco no existe ningún nivel de seguridad (fumar entre 1 a 5 cigarrillos al día aumenta en un 40% el riesgo de infarto de miocardio) y además es prácticamente imposible hacer un consumo controlado de cigarrillos.

¿Qué beneficios obtendrá si deja de fumar?
– Mejorará su salud en general, respirará mejor y disminuirá el riesgo de padecer cáncer y enfermedades cardiovasculares y broncopulmonares.
– Mejorará su aspecto físico: desaparecerá el mal aliento, el olor a tabaco, el color amarillo de dedos y dientes y mejorará la hidratación de su piel y tendrá menos arrugas.
– Protegerá a los que le rodean: su familia y amigos lo agradecerán, será un ejemplo de conducta sana para sus hijos y tendrán menor probabilidad de convertirse en fumadores.
– Recuperará el sentido del gusto y del olfato. Y, además, ahorrará dinero y se sentirá libre de una adicción.

¿Qué puede hacer si piensa en dejar de fumar?
Si está pensando seriamente en dejarlo y piensa que no necesita ayuda ¡ADELANTE!, lo más importante en este caso es su decisión y su motivación. Comience a enfrentarse al deseo de fumar haciendo valer su firme decisión de dejarlo y dígase: ¡ME APETECE PERO NO VOY A FUMAR! Conforme vaya practicando comprobará que la frecuencia, intensidad y duración del deseo de fumar serán cada vez menores. Tome la decisión de no fumar cada día y vaya renovando este compromiso día a día.
Y si piensa que necesita ayuda o tiene alguna duda, recuerde que su centro de salud pueden ayudarle, ellos le indicarán el mejor tratamiento para usted.

Una vez haya dejado de fumar, ¿puede recaer?
Dejar de fumar no es algo inalcanzable, pero es importante que sepa que en lagunas ocasiones suele ser necesario hacer varios intentos de abandono antes de conseguir el abandono definitivo. Por ello, la recaída no se puede considerar nunca como un fracaso, si no como una fase más del proceso del abandono del tabaquismo y como una fuente de aprendizaje necesaria que nos prepara mejor para el abandono definitivo.

Al principio cuando deje de fumar es normal que pueda encontrarse incómodo, torpe o temeroso de no poder mantenerse sin fumar y en ocasiones puede sentirse algo triste, como si hubiera perdido algo en su vida. Piense que está en una fase de transición y pasajera y que hay millones de personas que han dejado de fumar en el mundo y sus vidas no son una tortura continua por el pensamiento de no poder fumar. Al contrario, sienten que se han liberado de una dependencia, de una cadena que les obligaba a fumar un cigarrillo tras otro a pesar de conocer el daño que supone para la salud y han descubierto que pueden seguir su vida sin fumar con total normalidad.

¿Cuáles son los obstáculos más importantes con los que va a tener que enfrentarse para no volver a fumar?
1º Situaciones que le provoquen ganas de fumar:
es muy importante que anticipe qué situaciones son las que todavía le producen muchas ganas de fumar y las evite hasta que se encuentre capacitado para poderse controlar en las mismas. Lleve mucho cuidado con subestimar sus ganas de fumar en dichas situaciones, es más prudente pensar que se encontrará con más dificultades de las esperadas.

2º Estilos de vida que facilitan volver a fumar: no hacer ejercicio regularmente, tener una alimentación desequilibrada, no mantener un horario de descanso acorde a su edad y actividad… le hará más complicado seguir sin fumar.

3º Excusas y autoengaños que le pueden llevar a volver a fumar: aunque no lo queramos, en nuestra mente aparecerán pensamientos (excusas y autoengaños) que nos incitarán a volver a fumar. Será muy importante estar preparado para rebatir a estos pensamientos con otros pensamientos que nos ayuden a mantenernos sin fumar. A continuación le indicamos algunos de los ejemplos más comunes:

Piense que muchas personas dejan de fumar a diario. Si se lo propone, también puede conseguirlo, ¡USTED DECIDE!

Comparte la noticia
Comments
  1. 2 años ago
  2. 2 años ago

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *