El General realiza la primera intervención quirúrgica de alargamiento de miembro inferior con técnica de enclavado magnético

Pablo Badia y Beatriz Novoa. Traumatologos

  • Es el primer hospital de la Comunidad Valenciana y el tercer centro en España que realiza esta técnica
  • A dicha cirugía han asistido especialista de ortopedia infantil de los hospitales La Fe y el Clínico
  • La extremidad se alarga 1 milímetro diario hasta conseguir la longitud deseada

El Hospital General Universitario de Valencia es el primero en Comunitat Valenciana que realiza una intervención quirúrgica de alargamiento de miembro inferior con la técnica de enclavado magnético. Esta operación se ha llevado a cabo por los responsables de la sección de ortopedia infantil del servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica y a ella han asistido especialistas de La Fe y del Clínico.

A partir de ahora, el General de Valencia va a incluir esta técnica en su cartera de servicios por los numerosos beneficios que tiene para el paciente.

El término dismetría de las extremidades inferiores se utiliza cuando una extremidad inferior es más larga que la otra. Esta diferencia puede encontrarse en el muslo, en la pierna o en ambos.

Según Pablo Badía, responsable de la sección de ortopedia infantil, un 10 por cien de la población tiene una extremidad más larga sin que exista una causa que lo provoque. “Pero en ocasiones existen enfermedades que pueden provocar un crecimiento desigual de las extremidades y, en estos casos y cuando la discrepancia entre los miembros supera los 3,5 o 4 centímetros, es cuando valoramos la posibilidad de realizar un alargamiento del miembro más corto”.

El método más utilizado hasta ahora consistía en la colocación de un fijador externo para realizar el alargamiento. Con el clavo de alargamiento magnético se realiza una cirugía menos invasiva, con menores cicatrices y con resultados más óptimos (enclavado endomedular del fémur o tibia).

Esta técnica presenta importantes beneficios con respecto a los métodos hasta ahora utilizados, como un control preciso del alargamiento, que llega a ser milimétrico, y un control de alargamiento externo no invasivo. “De este modo, estamos hablando de un alargamiento personalizado para cada paciente y que puede alcanzar hasta los 80 milímetros”, añade Badía.

La intervención tiene una duración de aproximada de 90 minutos y, al no ser tan invasiva, se reduce el número de complicaciones infecciosas y también las molestias posoperatorias respecto a los “pines” o “fichas” clásicas del fijador externo.

Después de la cirugía, el paciente permanece de 4 a 7 días en el hospital y se remite a su domicilio con un electroimán para que realice cómodamente el alargamiento en su domicilio. Con la implantación de esta técnica, el miembro inferior se alarga 1 milímetro diario hasta conseguir la longitud deseada.

Cadera

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