El Hospital General de Valencia adecua una dieta específica para atender las necesidades de los pacientes con COVID-19

Carlos Sánchez, jefe del servicio de Endocrinología y Nutrición y Beatriz Voltas, residente de dicho servicio

Los pacientes afectados por COVID-19, tanto hospitalizados como ambulatorios, se encuentran en una situación de elevado riesgo nutricional debido a los altos requerimientos calóricos-proteicos que presentan por la situación inflamatoria aguda grave y también por la dificultad para cubrir adecuadamente sus necesidades nutricionales por vía oral, en algunos casos.

Esta dificultad para cubrir sus necesidades nutricionales es consecuencia de un conjunto de circunstancias que se dan en ellos: anorexia (falta de apetito), disnea (dificultad en la respiración), astenia (fatiga) y la posible presencia de diarrea, según explica Carlos Sánchez, jefe de Endocrinología y Nutrición del Hospital General de Valencia.

“El objetivo nutricional es aumentar la densidad calórica y proteica de la dieta. Es importante aportar una mayor cantidad de nutrientes en la ingesta diaria. Y, por otro lado, aumentar el número de comidas al día, mínimo seis comidas. Es decir, pequeñas cantidades en frecuentes ingestas, para evitar sensación de saciedad y conseguir mayor aporte calórico y proteico”, señala.

Si hay una gran falta de apetito es conveniente realizar un plato único que contenga alimentos variados, añadiéndole aquellos que contienen proteínas (carnes, pescados, huevos y legumbres), hidratos de carbono (harinas, pan, pasta, patatas, etc..) y grasas (especialmente aceite oliva, etc.).

Además, es recomendable que los pacientes mastiquen bien y coman despacio, tomando el tiempo necesario. En caso de fatiga durante las ingestas optar por alimentos de fácil masticación. Las sopas o caldos aportan agua, pero pocos nutrientes y por tanto hay que incluir preparados con suficiente aporte de proteínas.

La responsable de Dietistas y Hostelería del Hospital General de Valencia, Fina Irles, recomienda también evitar una alimentación monótona, presentar los platos de diferentes maneras, colores, aromas, etc.

Además, insiste en que es fundamental una importante atención a la hidratación de las personas con infección por COVID-19. “Deben beber abundantes líquidos, tanto agua, infusiones, zumos o caldos, pero separados de las comidas de 30 a 60 minutos, para evitar sensación de saciedad y así prevenir la desnutrición”.

El Hospital General de Valencia estableció, desde el inicio del ingreso de pacientes con esta patología, una dieta específica para ellos con las características citadas anteriormente y también una adaptada a los pacientes con diarrea ya que ésta se asocia frecuentemente a la infección por COVID-19.

Asimismo, el servicio de Endocrinología y Nutrición ha elaborado, conjuntamente con el servicio de Anestesiología, Reanimación y Terapia del Dolor (SARTD), un documento de consenso, adaptado al código de dietas y vademécum del Hospital General de Valencia, para dar soporte a las recomendaciones nutricionales, tanto de los pacientes ingresados en sala como los pacientes en UCI, y que va desde la suplementación oral o enteral hasta, si la situación lo requiere, la Nutrición parenteral.

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  1. 2 años ago

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