Los participantes del programa “Marchando con mi pediatra” disminuyen significativamente la puntuación media del z-IMC tras un año de actividad física

  • A lo largo de los cinco años desde que se pusiera en marcha esta actividad han participado más de 250 familias
  • El objetivo principal de “Marchando con mi pediatra – Paido” es la modificación del estilo de vida de las familias, lo que incrementa la probabilidad de curación de la obesidad

El Hospital General de València ha acogido el final de curso de la quinta edición del proyecto “Marchando con mi pediatra – Paido”, que ha contado con la asistencia del regidor delegat de Salut i Consum, Emiliano García Domene, del gerente de la Fundación deportiva municipal, Borja Santamaría, y de la subdirectora de Enfermería, Cristina Payá.

“Marchando con mi pediatra – Paido” surgió hace cinco años con el objetivo de que los niños y niñas con sobrepeso u obesidad, junto a sus familias, practicaran marcha rápida en el cauce del río Turia, además de que realizaran diversas actividades en equipo y al aire libre para potenciar hábitos de vida saludables y tratar la enfermedad de la obesidad fuera de las consultas y de los entornos hospitalarios. A lo largo de este tiempo, han participado en esta actividad más de 250 familias.

“Tras un análisis de los dos últimos años, en el que se incluyeron 115 participantes”, según explica Julio Álvarez Pitti, pediatra responsable del programa, “se objetivó que el programa disminuía significativamente la puntuación media del z-IMC en los participantes. Observamos una reducción tres veces mayor en aquellos que participaron durante 12 o más meses, es decir, que cuanto más regularmente se asistía a las sesiones, más mejoraba la composición corporal”. Sin embargo, el análisis mostró que era necesario que los niños y niñas acudieran un mínimo de tres ocasiones para obtener esta mejoría.

Los beneficios del programa Paido van más allá de la mejora en la composición corporal, ya que el estudio reveló que la cantidad de actividad física que practicaban los pacientes se incrementaba de forma significativa tras participar en el programa, en comparación con la que hacían previamente. “Esto es muy importante”, subraya Álvarez Pitti, “ya que el objetivo principal de esta iniciativa es la modificación del estilo de vida de la familia. Esta modificación es lo que incrementa la probabilidad de curación de la obesidad”.

“Marchando con mi pediatra” ha contado desde sus inicios con la colaboración del Ayuntamiento de València, la Fundación Deportiva Municipal y el Hospital General de València. “Estas instituciones siempre creyeron en el proyecto y ofrecieron su apoyo, aportando personal (animadores de tiempo libre y expertos en actividad física y deporte), y material (camisetas, trofeos e infraestructura)”, comenta el pediatra.

Por otro lado, Álvarez Pitti destaca la implicación del servicio de Pediatría del hospital, “desde la jefa de Servicio, Empar Lurbe, quien nos animó a embarcarnos en esta aventura y fue clave en el contacto institucional, hasta el personal de enfermería de la Unidad contra la Obesidad y el Riesgo Cardiovascular (URCV). También hay que recalcar el apoyo de la pediatra María Isabel Torró, quien, a pesar de estar ya retirada desde hace dos años, continúa acudiendo con nosotros todos los jueves, convirtiéndose en el alma de la actividad”.

“Por último, añade Álvarez Pitti, “Marchando con mi pediatra” no habría sido posible sin la energía y participación de las familias y de los niños y niñas que decidieron agregarse a esta iniciativa. La alegría e ilusión que muestran al venir se convierte en nuestra fuerza para seguir creyendo en este programa de salud, conocedores de su impacto positivo en nuestros pacientes y sus familias”.

 

En esta edición, se ha podido ir recuperando la dinámica original del programa, afectada por la aparición de la epidemia Covid, que obligó a suspender los encuentros presenciales durante muchos meses, que fueron sustituidos por diversas herramientas online con el fin que la situación sanitaria no impidiera la realización de la actividad física y se mantuviera vivo el espíritu de los jueves de “Marchando con mi pediatra”.

Actividad final y entrega de reconocimientos

Durante el acto de fin de curso del programa Paido se realizaron divertidos juegos en el patio principal del hospital. También se hizo entrega de las medallas de reconocimiento al esfuerzo y al compromiso de aquellos que han estado asistiendo, tanto presencial como virtualmente, a esta actividad que promueve los hábitos saludables y el ejercicio físico en los menores y en sus familias.

Comparte la noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *