El Hospital General de Valencia consolida su papel como centro de referencia para la formación en cirugía prostática con láser

El Hospital General de Valencia ha acogido una nueva estancia formativa dirigida a especialistas en urología del ámbito nacional e internacional, en el marco del programa ‘Campus HoLEP Preceptorship’, centrado en la enucleación prostática con láser de Holmio (HoLEP). Esta técnica mínimamente invasiva se emplea en el tratamiento de la hiperplasia benigna de próstata y se ha convertido en una de las opciones quirúrgicas más avanzadas en este campo.
Con esta edición, el centro valenciano encadena tres años consecutivos formando a profesionales portugueses. En convocatorias anteriores participaron especialistas de Coimbra y Aveiro, y en esta ocasión la estancia ha contado con dos urólogos y una enfermera quirúrgica del Hospital Baixo Mondego.
Durante el programa, los participantes asisten a cirugías en directo y reciben formación específica tanto en los aspectos técnicos como en la organización del procedimiento, donde se incluyen contenidos sobre el instrumental necesario, la disposición del quirófano y la resolución de las situaciones más frecuentes y complejas que pueden surgir en la práctica quirúrgica.
La formación está dirigida por el jefe del Servicio de Urología, Emilio López Alcina, y el jefe de la Sección de Próstata, Yoni Pallás, quienes lideran un modelo de aprendizaje basado en la práctica y el acompañamiento posterior.
El Hospital General está considerado un centro de excelencia en cirugía de láser para la próstata. Por ello, profesionales que inician la implantación de esta tecnología realizan una primera estancia formativa en el centro. Posteriormente, miembros del equipo del General se desplazan a los centros de origen para acompañar las primeras intervenciones y garantizar la correcta puesta en marcha del programa. Este proceso colaborativo puede repetirse en varias ocasiones hasta que los equipos locales alcanzan autonomía.
El láser de Holmio permite tratar la hiperplasia benigna de próstata y fragmentar cálculos urinarios sin necesidad de incisiones externas. Entre sus principales ventajas destacan la reducción del sangrado y del dolor postoperatorio, así como una recuperación más rápida del paciente.
