El Hospital General de Valencia impulsa la coordinación asistencial en patología anorrectal con su primera jornada para Atención Primaria
- La Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y Digestiva reúne a 130 profesionales para actualizar diagnósticos y criterios de derivación, para beneficio de los pacientes
El Hospital General de Valencia ha llevado a cabo este miércoles por la tarde la I Jornada Departamental de Patología Anorrectal dirigida a profesionales de Atención Primaria, un encuentro para crear un espacio común de actualización y coordinación asistencial en la materia, que ha reunido alrededor de 130 personas.

Organizada por la Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y Digestiva del hospital, el foro ha servido para reforzar la formación práctica en proctología y, sobre todo, estrechar la colaboración entre Atención Primaria y Atención Especializada.
“La patología anorrectal constituye uno de los motivos de consulta más frecuentes en Atención Primaria y, sin embargo, sigue siendo un ámbito infradiagnosticado en muchos casos debido al pudor del paciente y a la falsa percepción de banalidad de algunos síntomas”, explica el director de la jornada, Antonio Melero, cirujano de dicha unidad.
En la bienvenida a los asistentes, participaron la directora gerente del departamento Valencia-Hospital General, Goitzane Marcaida; el jefe de servicio de Cirugía General y Digestiva, Enrique Artigues; Francisco Villalba, jefe de sección de Coloproctología; y Magdalena Millá, directora médica de Atención Primaria.

Con un enfoque eminentemente práctico, la jornada se centró en los síndromes más prevalentes —hemorroides, fisura anal, abscesos y fístulas, tumores anorrectales, sinus pilonidal— combinando conceptos básicos imprescindibles con una actualización en diagnóstico diferencial e indicaciones de derivación.
Diálogos
También hubo tiempo para espacios de discusión y diálogo entre niveles asistenciales, poniendo de manifiesto que cuando se trabaja de forma coordinada y alineada, el beneficiado siempre es el paciente.
Los ponentes apuntaron varios aspectos clave en los que la actualización resulta relevante:
- Sistematización de la anamnesis y exploración física, incluyendo una correcta inspección y tacto rectal. Una exploración bien realizada permite el diagnóstico en la mayoría de los casos.
- Identificación del diagnóstico diferencial, recordando que no todo síntoma anal son hemorroides.
- Manejo conservador basado en evidencia, especialmente en enfermedad hemorroidal y fisura anal, donde las medidas higiénico-dietéticas y los tratamientos médicos pueden resolver la mayoría de los casos.
- Reconocimiento precoz de complicaciones, como trombosis hemorroidal o abscesos perianales.
- Criterios claros de derivación, diferenciando qué procesos pueden manejarse en Atención Primaria y los que requieren valoración por la Unidad de Coloproctología.

Y se repasaron signos de alarma como la rectorragia acompañada de cambios en el ritmo intestinal; sangrado mezclado en las heces; pérdida de peso no intencionada; anemia ferropénica; masa palpable en el tacto rectal, entre otras.
“El tacto rectal sigue siendo una herramienta diagnóstica fundamental. No todo sangrado anal son hemorroides. Una exploración sistemática permite detectar precozmente lesiones sospechosas y activar el circuito diagnóstico adecuado”, valora el cirujano.
De hecho, entre las conclusiones de la jornada, destacó el modo en el que los profesionales, en un contexto de sobreinformación, han de conseguir ofrecer al paciente una valoración clínica cercana, rigurosa y bien coordinada. “La proctología es un ejemplo paradigmático. Con una buena exploración y medidas básicas correctamente indicadas, podemos resolver la mayoría de los casos sin procedimientos invasivos”, concluye el organizador.

