El Hospital General de Valencia habilita una sala de recuperación postanestésica 24 horas
El Hospital General de Valencia ha puesto en marcha una nueva sala de recuperación postanestésica (URPA) 24 horas, un espacio destinado a la atención y monitorización de pacientes tras una intervención quirúrgica o procedimiento que requiere anestesia.
Ubicada en la sala A2-4, esta nueva área cuenta con seis camas y ofrece atención continua las 24 horas del día, garantizando una recuperación segura del paciente hasta que esté en condiciones de ser trasladado a planta o recibir el alta.

El subdirector médico de Servicios Quirúrgicos, Carlos Errando, ha explicado que una proporción de pacientes que van a ser operados necesitan control y tratamiento postoperatorio en la UCI o Reanimación, bien por el tipo de intervención, bien por la patología asociada, o ambas. “El resto de pacientes puede ir a la sala de hospitalización, previo paso por la sala de recuperación postanestésica (URPA)”.
Errando ha destacado que “la mayoría de los pacientes que ingresan en esta sala son dados de alta a la sala de hospitalización al día siguiente, si la evolución entra dentro de lo esperado. Son pacientes que precisan cuidados especiales en el postoperatorio, pero de menor duración e intensidad que los pacientes críticos”.
De este modo, la creación de la URPA 24 horas permite descongestionar las unidades de cuidados intensivos y de reanimación, que habitualmente atienden a pacientes graves, con patologías no quirúrgicas, politraumatismos o pacientes que pueden requerir estancias prolongadas.
Con esta nueva área, el hospital optimiza los recursos y agiliza el tránsito de pacientes postquirúrgicos, ofreciendo un entorno adecuado para quienes precisan cuidados intermedios —más intensivos que en una sala convencional, pero sin llegar al nivel de una UCI—.

La coordinación del área depende del Servicio de Anestesiología y Reanimación y de los supervisores de enfermería de la UCI, dado que los cuidados de enfermería resultan esenciales en este tipo de unidades.
“Esta medida contribuye a mejorar la atención postoperatoria, aumentando la eficiencia del circuito quirúrgico, ya que combina una atención más estrecha que en una sala de hospitalización con una mayor flexibilidad en la entrada y salida de los pacientes”, ha añadido Errando.
