El jefe de Pediatría del Hospital General de Valencia insta a que los niños vean el eclipse protegidos en todo momento: «No hay tiempo mínimo seguro»
El jefe de Pediatría del Hospital General de Valencia, Julio Álvarez Pitti, subraya la necesidad de que los niños lleven las gafas homologadas «en todo momento» mientras se produce el eclipse solar de este miércoles, 12 de agosto, ya que una exposición a la radiación puede causar daños para los que no hay tratamiento.
Por eso, insta a los padres y madres a estar pendientes continuamente de que sus hijos obedecen esa medida de prevención y lanza un «mensaje claro»: «No se puede mirar al sol sin las gafas».
Entrevista en Europa Press TV
En una entrevista realizada por Europa Press TV, el jefe de Pediatría recuerda que «ver directamente al Sol produce un impacto sobre la mácula». «En un día normal, cuando se mira al Sol, realmente no se puede mantener la vista porque deslumbra. Durante el eclipse, va a estar gran parte cubierto por la Luna y podríamos estar mirando continuamente al Sol. Pero la realidad es que la radiación «está lesionando las células de la retina». Para evitarlo, hay que mantener una serie de medidas de seguridad.
Concienciar
Álvarez Pitti ha insistido en que los progenitores «han de estar muy pendientes» y, ante la posibilidad de que los menores quieran quitarse las gafas, ha recomendado inventar algún juego y tener una conversación previa con ellos.
Además, ha recalcado que «no hay un tiempo mínimo seguro que nos diga que no puede haber lesión». De hecho, «hay estudios en los que, incluso, con exposiciones muy cortas, de 30 a 60 segundos, esa radiación puede lesionar la retina», ha apostillado.
El experto ha manifestado que es «muy importante también saber que estas lesiones no tienen tratamiento». Es decir, «si hay una exposición prolongada a la radiación del sol, puede haber lesión y no vamos a poder tratarlo. Si no vemos el eclipse con las gafas tenemos riesgo de tener lesiones en nuestra visión que se van a mantener para toda la vida», ha reiterado.
El jefe del servicio añade que, «como siempre, es importante el ejemplo, los primeros que tenemos que mirar el eclipse con las gafas somos los padres porque un niño nunca va a entender que tiene que llevar unas gafas si los padres no lo están haciendo».
Por otra parte, resalta que «esta lesión no duele, es decir, que la retina no tiene terminaciones nerviosas de tal manera que el niño no va a notar un dolor».
Alternaciones visuales
Al respecto, si hay sospecha de que el niño ha podido estar expuesto a la visión directa sin las gafas y el menor se queja de que tiene alguna alteración de la visión, la familia ha de acudir a una consulta con su pediatra para que sea remitido al oftalmólogo y haga una valoración de que si ha habido lesión o no.
Las alteraciones visuales secundarias a este tipo de lesiones pasan por tener puntos en el campo visual oscuros, distorsión de la imagen, disminución de la agudeza visual o no ser capaz de identificar colores.
PUEDES VER LA ENTREVISTA EN EUROPA PRESS TV
